Grabar una reunión trae deberes. VideoSuite cubre la parte técnica: cada invitado ve el aviso de grabación antes de entrar, el anfitrión puede elegir grabar solo el audio o no grabar, y cualquier participante autorizado puede pausar; mientras dura la pausa no se captura nada. Sin bot: la grabación la hace la propia sala, no un asistente que aparece en la lista de participantes.
Para quién es
Para profesionales con deberes de secreto y protección de datos (abogados, asesores, sanitarios) y para cualquier empresa que no quiere sorpresas con el consentimiento.
Qué hace, paso a paso
- Aviso de grabación por participante en la pantalla de entrada, con variante para solo audio.
- Pausa real, con una política por organización: en la modalidad «mutua», reanudar exige que todos lo acepten.
- Modo de grabación a elección del anfitrión: completa, solo audio o sin grabar.
- Almacenamiento en la Unión Europea y enlaces de acceso firmados y de vida corta.
- La política es que las grabaciones no caduquen: se conservan mientras la organización las necesite y se borran a petición expresa. Tras optimizar un fichero (recodificar para ocupar menos), se verifica antes de tocar el original.
- Las credenciales dictadas en voz alta se ocultan antes de guardarlas y antes de enviarlas al modelo.
Límites honestos
- Esto no es asesoramiento jurídico: el consentimiento, la base legal y los plazos de conservación son tus obligaciones, y debes reflejarlos en tu política de privacidad.
- No existe un mecanismo de borrado automático por acuerdo de ambas partes: el borrado se pide expresamente.
En qué planes está
Qué incluye cada plan, con sus precios y el extra de marca propia, está en la sección de planes de la web: las funciones de VideoSuite se describen aquí tal como funcionan hoy en producción, y algunas (como la marca propia o el dominio propio) dependen del plan.
